MACNI

autoridad sin gritos

PADRES REGULADOS, HIJOS QUE RESPONDER MEJOR.

una pausa antes de reaccionar

NO MAS GRITOS.

No mas culpa.

la pausa que tu hijo necesita

Un modelo para sostener límites sin gritar ni perder el control.

De niño observé algo que me marcó.

Una madre desbordada descargando su frustración en sus hijos.

Niños sensibles. Cercanos.

Niños que no eran el problema.

Con los años descubrí que aquella escena se repetía en muchas casas y que culturalmente aprendimos a mirar al niño como el problema. Lo escuche en frases que se normalizan culturalmente:

"A mí me duele más que a ti."

Esa frase siempre me dejo pensando.
Porque el adulto queda como quien sufre… y el niño como quien provoca el conflicto.

Hasta que entendí algo:


El niño no es el origen del conflicto. Es el espejo del adulto no regulado.

Muchas veces es solo el reflejo de un adulto que no aprendió a sostener su propia tensión.


MACNI

No nace para enseñar a controlar al niño.
Nace para observar primero al adulto.

Porque cuando el adulto cambia, el clima familiar también cambia.

Antes de empezar MACNI me sentía muy estresada, desesperada e impulsiva.
Durante el proceso aprendí herramientas muy útiles para aplicar en el día a día, especialmente hacer pausas antes de reaccionar ante distintas situaciones con mis hijos. También aprendí a escuchar más, darme espacios y, sobre todo, respirar.

Noté un mejor entendimiento y comunicación con mis hijos, además de una disminución importante en mis reacciones.

Lograr más observación y control emocional permitió una mejor conexión entre nosotros. Gracias a MACNI por aportar nuevas herramientas que realmente hicieron diferencia en mi forma de vivir la maternidad.

— Brenda Hernández

TESTIMONIOS

Cuando llegue a MACNI me sentía sola y perdida en la explosión de la maternidad. Quería cambiar, pero no sabía cómo hacerlo.

Lo que más me ayudó fue empezar a detenerme y reconocer lo que estaba pasando en mí antes de reaccionar. Lo que más me movió fue darme cuenta de que el cambio en mí llega directamente a la forma en que mi hijo vive las cosas.

Empecé a reconocer cuándo comienza a subir el calor del coraje o la frustración, y poco a poco aprendí a detenerme antes de explotar. Para mí, esas pausas se volvieron como un aire acondicionado personal.

Cambió nuestra dinámica. Cambió mi forma de decir las cosas y también reconocer que muchas veces el enojo no venía de la situación, sino de todo lo acumulado. También vi cambios en mi hijo: ahora me dice directamente lo que le molesta, cuando antes yo solo notaba que algo le pasaba sin saber qué era.

Para mí, MACNI fue un acompañamiento sin fecha de caducidad.

— Vanessa Tarín Alvarado
Durante mucho tiempo viví con mucha frustración con mi hija. Sentía que no me escuchaba y muchas veces terminábamos atrapadas en la misma dinámica una y otra vez.

Algo que me hizo mucho sentido fue darme cuenta de que yo quería construir una forma distinta de criar, diferente a la que yo viví, pero no sabía cómo hacerlo realmente.

Poco a poco empecé a observar que muchas veces mi hija también reflejaba cosas que estaban pasando dentro de mí. Eso me ayudó a empezar a reaccionar distinto y a entender mejor lo que me detonaba.

Sí hubo cambios en las dos. Aunque todavía no siempre logro detenerme antes, ahora puedo reconocer más claramente de dónde viene mi enojo y qué está pasando conmigo en ese momento.

Una de las cosas más importantes que me dejó MACNI fue comprender que muchas veces nuestros hijos también expresan cosas que nosotros mismos estamos sintiendo.

— Tania Becerra

MACNI

MACNI

Si el conflicto en casa esta empezando a desgastarte, hay una forma distinta de intervenir. 

MACNI parte de una idea distinta:
En la crianza no solo importa el limite, importa desde donde responde el adulto. Se trata de entender que ocurre en ti antes de que ocurra en el vinculo. 

Si este espacio hace sentido para ti puedes dejarnos tu contacto y te enviaremos la información y los siguientes pasos.

Los lugares son limitados, puedes reservar tu lugar aquí:


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